Los 10 usos del vino que dan escalofríos

A menos que quieras jugarle a tus invitados una broma de Halloween de mal gusto, evitarás estos diez terroríficos usos del vino.

Usos del vino que dan escalofrios

1. Poner hielo

Algunas personas le añaden cubos de hielo a su bebida cuando la temperatura de servicio no es la correcta. En el mundo de la enología, este es un error equivalente a verter agua en la copa: modifica las propiedades que tantos meses, o incluso años, cuesta obtener. Para no tener la necesidad de poner hielo, visita nuestra publicación en el blog ¿Cuál es la temperatura ideal para servir un vino?.

2. Beber el vino tinto a temperatura ambiente ¡en VERANO!

La temperatura ideal de consumo de un vino tinto, generalmente, ronda los 16-18°C, una temperatura ambiente utópica para nuestro clima mediterráneo de 40 grados a la sombra veraniega. Expuesto a más calor, corre el riesgo de oxidarse y de evaporarse, lo que modificaría su sabor y su textura. Durante el verano mediterráneo, el clima dista mucho de ser ideal para disfrutar de una copa sin enfriar.

No por ser Hallowine deberías asustar a tus invitados sirviéndoles una bebida caliente. Lo mejor sería invertir en una vinoteca frigorífica o remojar el envase en una cubitera con agua, hielo y sal durante unos minutos. Si quieres más información lee nuestro artículo En verano el tinto fresquito, por favor.

Enfría y conserva fresco el contenido de una botella en una cubitera con hielo
Enfría y conserva fresco el contenido de una botella en una cubitera con hielo.

3. Beber de una botella que lleva 15 días abierta en la nevera

Tan solo destapar la botella, los compuestos aromáticos comienzan a liberarse y se inicia un proceso de oxidación al contacto con el aire. ¿Dejaste empezada una botella de tinto joven? No aguardes más de una semana para consumirla. Los blancos, los rosados y los envejecidos, por su parte, solo aguantan dos o tres días en condiciones adecuadas.

4. Beber en recipientes inapropiados

Servir la bebida procedente de la uva en una copa inapropiada puede alterar de manera notable sus atributos. Así que es importante asegurarse de que tenga el tamaño, la forma, el diámetro del borde, el largo del tallo y el grosor del cristal adecuados. Si no sabes qué copa elegir, nosotros te orientamos en nuestro artículo ¿Cuál es la copa perfecta para cada tipo de vino?.

Vila Vins confía en Riedel por su amplia experiencia en la elaboración de recipientes de cristal ideales para cada situación.

5. Mezclarlo con refrescos

El vino es un producto natural, resultado de un largo proceso artesanal. Los refrescos, en cambio, se elaboran con sustancias artificiales y se producen de forma masiva e industrial. Difícilmente encontrarás bebidas tan dispares entre sí. Así que la sola idea de mezclarlas debería darte escalofríos.

6. Poner una cuchara de metal para preservar las burbujas

Inmediatamente después de abrir un vino espumoso, el dióxido de carbono comienza a escaparse. Como el frío ayuda a ralentizar la fuga del gas, algunas personas colocan una cuchara de metal con la idea de que esta extraerá el calor de la copa. Pero, en realidad, este viejo truco no sirve de nada, ya que el dióxido de carbono sigue escapándose.

El mejor método para conservar las burbujas por más tiempo consiste en cerrar la botella con un tapón hermético y mantenerla a baja temperatura.

7. Introducir el corcho dentro de la botella cuando no tenemos un sacacorchos

Empujar el corcho hasta que caiga al interior del envase no es una buena idea. Dependiendo de la edad del vino la madera podría desmenuzarse en su interior, lo que te obligaría a decantar o colar el vino. Algo que no quedaría muy elegante que digamos.

Además, la parte exterior del corcho es la que está en contacto con el aire y recoge partículas que pueden alterar los aromas y componentes del vino.

8. Almacenar la botella demasiado tiempo

A pesar de la fama que tienen los vinos de mejorar con los años, ninguna bebida es eterna. La supervivencia del contenido de una botella depende, sobre todo, de su correcto almacenaje, de su crianza, grado alcohólico, método de elaboración y tipo de uva empleada.

Las variedades sin barrica deben consumirse, cuando muy tarde, al año siguiente de la cosecha, y las jóvenes, 2 o 3 años después. Por otro lado, las presentaciones Crianza, Reserva y Gran Reserva pueden durar hasta 6, 8 y 15 años, respectivamente.

Si quieres más información en relación a cuando se debe consumir el vino, lee nuestro artículo Guardar o abrir, cuando beber un vino.

Las presentaciones en barrica son las más duraderas
Las presentaciones en barrica son las más duraderas.

9. Llenar demasiado la copa

Una copa muy llena luce antiestética. Además, los comensales no pueden airear el líquido para liberar sus aromas, este se calienta antes de tiempo y la mayoría de las burbujas se desperdician en al ambiente. Lo recomendable es servir por debajo de la mitad del recipiente.

10. Almacenar la botella en el lugar incorrecto

Si quieres conservar su contenido en buen estado durante toda su vida útil, debes saber cómo guardar las botellas. Es importante colocarlas en un sitio de almacenaje oscuro y bien ventilado, en posición horizontal y alejadas de las vibraciones.

La humedad relativa del ambiente debería oscilar entre el 70 y 100 %. Afortunadamente, el clima de Ibiza es ideal en este aspecto, ya que registra un alto porcentaje durante todo el año.

¿Sabías que existe un trastorno emocional que se caracteriza por el miedo al fermento de la uva? Se trata de la oenofobia o enofobia. Si no quieres que tus visitas desarrollen este padecimiento por tu culpa, entonces evita estos escalofriantes errores.

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