Guardar o abrir, ¿cuándo beber un vino?

Es muy difícil determinar cuándo es el mejor momento para consumir un vino. Por ello este mes queremos ayudarte a decidir si es el momento de descorchar las reliquias de la alacena siguiendo estos 7 puntos.

Guardar o abrir, ¿cuándo beber un vino?

Los vinos mejoran con los años… pero también chochean.

Las pasadas navidades del aparador del salón de mis padres apareció un vino que databa del año ‘94 con unas letras doradas polvorientas que rezaban “Rioja Crianza”. Mi padre, bebedor de vino esporádico hasta la fecha, con ojos vidriosos y una sonrisa de oreja a oreja, me entregó tal “reliquia” para hacer los honores de descorche y cata (y desagüe).

¿Sabéis esa sonrisa de mandíbula forzada, que siempre asoma cuando abres los regalos de los amigos invisibles? Pues es la que acompañó a las dulces palabras que siguieron:

- “Papá, los vinos también chochean”.

En realidad, es muy difícil determinar exactamente cuándo es el mejor momento para consumir un vino. Hay que tener en cuenta muchos factores tales como el tipo de vino, la variedad, la crianza, la añada, el grado alcohólico y los métodos de elaboración, entre otros.

Sí, a priori parece que hay que hacer un máster para acertar con el vino, pero vamos a desgranar fácilmente los aspectos más importantes a tener en cuenta para decidir si es el momento o no para descorchar las reliquias de la alacena.

Habitualmente escuchamos “el vino blanco solo del año” o “ese tinto es muy joven”, pero hay tintos a consumir en un solo año después de la cosecha, y blancos que estarán exquisitos dentro de 20 años… ¿No lo crees? Sigue leyendo.

Factores que afectan a la vida del vino

Lo primero que se viene a la mente antes de descorchar un vino (y lo único a lo que normalmente se presta atención) es el tipo de vino y la crianza. Pero hoy entenderás que es una regla incompleta.

1. Conservación del vino

Para que cualquier factor intrínseco del vino se cumpla, lo más importante es saber cómo guardar el vino para que pueda llegar a su mejor momento. De lo contrario ese momento puede no llegar nunca, o llegar antes de lo esperado y esa botella que guardabas eternamente para la ocasión especial, termine siendo pasto del desagüe.

  1. Posición: El vino debe estar en contacto con el corcho para evitar que este se seque, por lo que la mejor posición es en horizontal y en un estado de calma, sin vibraciones.
  2. Temperatura: constante entre los 12 ºC y los 16 ºC. A partir de los 24 ºC comienza a oxidarse
  3. Luz: La luz solar o artificial prolongada en las botellas, aumenta la temperatura y por lo tanto se acelera la oxidación del vino. Es recomendable conservar las botellas en un lugar lo más oscuro posible.
  4. Humedad: Humedad relativa de entre 70% y 100%. Para ibicencos, estamos de suerte. Aprovechemos la humedad que nos congela los huesos en invierno y nos asfixia en verano para que los corchos de nuestros vinos nunca se sequen
  5. Ventilación: Para evitar la concentración de olores y humedad.

2. Tipo de vino

Es casi imposible definir una regla fija para cada tipo de vino, por lo que comenzaremos hablando de las cuatro grandes tipologías de vino e iremos desarrollando los siguientes factores importantes.

  • Blancos y rosados: Se deben consumir de 0 a 6 años de media, dependiendo de otros factores como la variedad o la crianza.
  • Tintos: de 1 a 25 años de media, dependiendo de otros factores incluyendo la denominación de origen.
  • Espumosos: de 1 a 3 años de media dependiendo sobre todo de la conservación.
  • Generosos: de 1 a 25 años. No por ser generosos aguantarán toda la vida en la alacena.

3. Las variedades

Variedades blancas más longevas:

  • Vinos blancos de variedades como la Chardonnay, Xarel·lo, Godello, Macabeo o Albariño pueden consumirse de 1 a 6 años, dependiendo mayoritariamente del tiempo de crianza.

    - “Eres más ácido que un albariño del año”

  • Con la variedad Riesling se elaboran vinos que pueden guardarse de 3 a 20 años. ¡Es la abuelita de las variedades blancas!

Variedades tintas más longevas:

  • La Cabernet Sauvignon puede evolucionar hasta 20 años, y variedades como la Merlot, Pinot Noir, y Tempranillo evolucionan hasta 10 años. Por lo que dan vinos de guarda entre de 1 a 25 años, dependiendo mayoritariamente del tiempo de crianza, y como siempre, de la conservación.

4. El envejecimiento

  • Vinos sin barrica: Blancos, rosados y los tintos denominados “del año”, se deben consumir durante el año siguiente al de la cosecha.
  • Vinos jóvenes (menos de 6 meses en barrica): no conviene conservarlos más de 2-3 años.
  • Vinos con barrica: Nos encontramos vinos con 12 hasta 24 meses en barrica. Cuanto mayor tiempo tenga de crianza, mayor será el tiempo que puede pasar almacenado cuidadosamente en la alacena, conservando sus mejores atributos. Estos son los que, al igual que nosotros en cada cumpleaños “mejoran con los años”.
    • Crianza: de 3 a 6 años
    • Reserva: de 8 a 10 años
    • Gran reserva: 15 años o más de media.

Pero hay que tener en cuenta que no son reglas fijas; los vinos de la D.O. Ribera del Duero por ejemplo, son más longevos que lo de la D.O.Ca. Rioja. Echa un vistazo a la tabla de los años de guarda de las regiones más conocidas.

5. El grado alcohólico

Los vinos de un grado alcohólico más bien alto que superen los 12,5 º, darán vinos más longevos. Cuando el grado alcohólico es menor, habitualmente el tiempo de guarda no superará los 2-3 años.

6. La cosecha

Cada cosecha es diferente, por ello cada añada necesita un tiempo en barrica concreto supervisado por el enólogo, para conseguir las condiciones deseadas. Por ejemplo, hace unos meses nos llegó el Jean León La Scala añada 1996; la añada que veníamos teniendo en tienda era la del 2003. La añada del 1996 (año del fallecimiento de Jean León) fue una añada difícil y ha necesitado 20 años para reunir las condiciones óptimas.

7. Métodos de elaboración

Diferentes métodos de elaboración variarán el tiempo de guarda de un vino.

El tipo de barrica utilizada, la fermentación en contacto con las pieles, la cantidad de taninos, la acidez y la vendimia son algunos de los factores que variarán la vida de un vino.

Años de guarda de las regiones más conocidas

En la siguiente tabla se indican los años de guarda orientativos para una selección de vinos de las regiones y variedades más representativas. De esta manera sabremos cuando es el mejor momento para abrir una botella y aprovechar todas sus propiedades organolépticas.

País Región Variedad / Estilo Años de guarda
España Jerez Fino, Manzanilla 1 año
Oloroso / Amontillado 3 a 10 años
Cream / Pedro Ximénez 10 a 15 años
Rioja Sin crianza / Joven 1 a 2 años
Con crianza 2 a 15 años
Ribera del Duero Sin crianza / Joven 2 a 5 años
Con crianza 5 a 25 años
Penedés Variedades ligeras (Parellada) 1 año
Riesling, Chardonnay 2 a 3 años
Cabernet Sauvignon 5 a 15 años
Rías Baixas Albariño sin crianza 1 a 5 años
Albariño con crianza 5 a 15 años
Cava Macabeo, Xarel·lo y Parellada 1 a 3 años
Francia Champagne Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier 1 a 3 años
Beaujolais Nouveau 3 a 6 meses
Burdeos Medoc, Pomerol, St. Emilion 10 a 25 años
Sauternes   10 a 50 años
Borgoña Pinot Noir 4 a 20 años
Italia Toscana Chianti Classico 5 a 10 años
EE.UU. California Sauvignon / Chardonnay 2 a 5 años
Cabernet Sauvignon / Pinot noir 3 a 10 años
Portugal Oporto Tawny / Vintage 10 a 25 años

Sigue estos 7 consejos y no reserves el vino para una ocasión especial. Haz que todas las ocasiones sean siempre especiales, y el vino tan solo la excusa para brindar.

¿Te ha quedado alguna duda? Nuestro equipo de Vila Vins está siempre encantado de ayudarte. Tú eliges el momento y nosotros el vino.

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